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¿Como ser diezmita fiel?

Mucho se habla del diezmo. La mayor parte del cristianismo lo reconoce y lo adopta como práctica bíblica incuestionable. Pero, surgen preguntas en el corazón de los hijos de Dios, por oír muchos rumores, principalmente venidos del mundo y de la prensa, que pueden venir a tornarse dudas.
Este libro va a ayudarle, fiel siervo de Dios, a defender su fe de esos ataque y a conquistar para su vida las bendiciones venidos del diezmo.


Principales orientaciones sobre el diezmo

¿Qué significa el diezmo?
El establecimiento oficial del diezmo
La santidad del diezmo
La infidelidad y la miseria de los israelitas

Preguntas más comunes sobre el diezmo
¿Cómo el empresario debe dar el diezmo?
¿Cómo debe ser el diezmo del independiente?

¿Cómo debe ser el diezmo del asalariado?
¿El funcionario tiene que apartar el diezmo cuando hace un anticipo?
¿Cuándo se pide un préstamo es necesario sacar el diezmo?
¿Cómo se debe ser el diezmo de quien no trabaja?
¿Cómo debe ser el diezmo de bienes vendidos?
¿Cómo debe ser del diezmo de jubilados?
¿Cómo debe ser el diezmo del funcionario que recibe salario de comisiones?
¿Cuándo le es regalado alguna cosa valiosa debe sacarse el diezmo?
¿Cómo debe ser el diezmo de quien compra y vende bienes?

Preguntas comunes sobre la utilización del diezmo
¿Puedo dejar de dar el diezmo un mes y darlo en el otro?
¿Puedo dar el diezmo por otra persona?
¿Puedo dar el diezmo en cualquier iglesia?
¿Dónde debo llevar el diezmo?
¿Puedo hacer donaciones a los pobres utilizando el diezmo?

¿Qué significa el diezmo?
Antes de hacer cualquier comentario a respecto del diezmo, es importante saber en primer lugar cual es su significado, tanto literal como espiritual. Sin sus valores debidamente aclarados y explicados, es imposible al cristiano o a cualquier ser humano comprender la importancia de los diezmos para su vida personas y para la obra de Dios.
Literalmente, la palabra diezmo es una derivación del termino hebraico asar y significa diez o décima parte. Pero, este termino, cuando es analizado desde su raíz, significa acumular, crecer, enriquecer. Eso significa decir, de acuerdo con su raíz, que cuando entregamos a Dios la décima parte de lo que recibimos mensualmente o de las ganancias de un negocio o empresa, estamos, al contrario de lo que se piensa, siendo agraciados con las bendiciones de Dios, recibiendo prosperidad financiera, creciendo, acumulando bienes y enriqueciendo.
Y, una de las grandes evidencias que fundamenta esa verdad sobre la prosperidad proporcionada por el acto de diezmar está en la vehemencia con que Dios manda al pueblo israelita traer los diezmos para Su Casa y después, probarlo:
“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice el Señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” Malaquías 3:10
Dios también promete reprender, a través del diezmo, el demonio característico de la miseria: el espíritu devorador. Ese demonio ha sido el gran mal  en la vida de innumerables personas en la faz de la tierra. No hay un país que esté libre de el. Hasta las naciones consideradas del primer mundo están llenas de mendigos y personas que viven en la más terrible miseria, pues, su área de actuación es la vida financiera, causando perjuicios, desempleos, deudas, quiebras, estragos en los bienes y males diversos que necesitan grande gastos de dinero.
“Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice el Señor de los ejércitos.” Malaquías 3:11

Espiritualmente, el valor del diezmo trasciende el valor literal, pues significa salvación de almas, siendo el principal agente proveedor de las condiciones necesarias para que los hombres de Dios puedan anunciar en los cuatro cantos de la tierra las Buenas Nuevas, el evangelio de la salvación. A través de los diezmo, la iglesia puede llegar a millares de personas simultáneamente, a a través de las radios, televisión, diarios y de todos los medios de comunicación disponibles. Además de eso, el es el responsable por la manutención de la Casa de Dios, donde diariamente innumerables personas, atormentadas, enfermas, viciosas y arrastradas por los demonios, encuentran aliento para sus penas, liberación de los males espirituales y la transformación de sus vidas.

La iglesia ejerce una función de extremo valor par la sociedad, aproximando a los perdidos y sufrido hasta Dios y, consecuentemente, conduciéndolos a una vida nueva, bendecida y feliz. De este modo, mantener la iglesia abierta es una necesidad vital para todos los pueblos y naciones de la tierra. Con eso, se torna bienaventurado el hombre que comprende el valor espiritual del diezmo, pues su fidelidad unida a la salvación de millones de almas, lo hace ser un valioso aliado de Dios en la lucha contra el diablo. Ciertamente tal hombre tendrá siempre su vida bendecida y sus oraciones oídas por el Señor Jesús.

“Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.” 2 Crónicas 7:15-16

El acto de dar el diezmo es parte integrante de toda la historia del pueblo de Dios. Siempre que había cosechas o nacía una cría de los rebaños, era costumbre retirar las primicias para ofrecerlas a Dios. Abraham fue unos de los primeros hombres mencionados en la Biblia que ofreció los diezmos a un sacerdote. Luego que recibió la promesa del Dios de Israel de que sería padre de una numerosa nación y propietario de todas las tierras donde habitaba, Abraham construyó un altar para ofrendas y diezmos.

Y apareció el Señor a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.” Génesis 12:7

Aunque no existiesen aun leyes o reglamentos que estableciese oficialmente el diezmo, Abraham frecuentemente lo llevaba al altar apropiado, donde eran celebradas las ceremonias religiosas en honor y sacrificio al verdadero Dios. En la época en que su sobrino Lot fue llevado cautivo por el rey Quedorlaomer y sus aliados, el tomó consigo trescientos dieciocho hombres y los persiguió hasta vencerlos, liberando su sobrino y trayendo consigo gran cantidad de riquezas. De los despojos, Abraham retiró el diezmo y entregó al sacerdote:

“Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.” Génesis 14:18-20

El diezmo es un acto que expresa confianza en Dios, y quien lo entrega recibe de Él una vida plena y feliz. El anciano Abraham fue un testimonio ejemplar de esa vida. Su fe, fidelidad y amor al Dios Altísimo eran superiores a todos sus contemporáneos, y por eso si solo, decidió tributar a Dios parte de lo que le venia a las manos, si usura o avaricia. Dios conocía el corazón de Abraham y sabía del celo que tenía por Su casa, por eso lo bendijo a el y a su familia, engrandeciendo de sobremanera a su descendencia y dándole una vida larga y abundante.

El establecimiento del diezmo

La ley que establecía el diezmo como obligación a los hijos de Israel, surgió con la necesidad del sustento de la tribu de Leví que fuera designada para cuidar exclusivamente del tabernáculo de la congregación. La tribu de Leví no trabajaría en oficios normales, y debería dedicarse totalmente al servicio de la congregación y todo lo concerniente a ella. Por eso, como no podían trabajar a favor de sus familias, Dios determinó que parte de las cosechas, de las crías de los animales y de todo lo que se negociaba fuese entregado en el tempo para proveer de las condiciones necesarias a los cultos y festividades solemnes:

“…y con cada uno de los siete corderos ofreceréis una décima. Y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros. Esto ofreceréis además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo. Conforme a esto ofreceréis cada uno de los siete días, vianda y ofrenda encendida en olor grato al Señor; se ofrecerá además del holocausto continuo, con su libación.” Números 28:21-24

La santidad del diezmo

Las primeras cosas diezmadas a los sacerdotes eran las cosechas, las frutas y algunos animales, excepto los que eran considerados inmundos. De los animales considerados superiores, al pasar para el pastizal, uno de cada diez era retirado como diezmo. Los productos de la tierra, después de ofrecido, podían, de acuerdo con la conveniencia o necesidad del productor, ser cambiados por dinero, desde que los valores fuesen correspondiente a dos veces el valor de los productos. Pero, no era permitido el rescate de una décima parte del rebaño de ovejas o ganado bovino, por ser considerados santísimos.

 “Pero no se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado al Señor; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para el Señor.” Levítico 27.28

Mientras los hijos de Israel mantuvieron la obediencia a los preceptos de Dios, cumpliendo la determinación de separar el diezmo de todo que poseyeran, la prosperidad estuvo presente en la vida de ellos, su plantaciones y los frutos de la tierra producían en gran abundancia, las crías de los animales eran de buena calidad y se multiplicaban copiosamente.

La abundancia de los hijos de Dios crecía de tal manera que el tabernáculo quedaba pequeño para recibir la gran cantidad de diezmos, tanto de animales, como de frutos de la tierra, que mensualmente era llevado a los sacerdotes:

“Y cuando este edicto fue divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra; trajeron asimismo en abundancia los diezmos de todas las cosas. También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas; y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido al Señor su Dios, y los depositaron en montones. 2 Crónicas 31.5-6

La infidelidad y la miseria de los israelitas

Con el pasar de los años, los hijos de Israel fueron olvidándose de los mandamientos de Dios, profanando Su Casa, ofreciendo animales inmundos sobre el altar del tabernáculo y dejando de dar los diezmos. La consecuencia fue desastrosa. Sobrevino una terrible miseria sobre la faz de la tierra y sus habitantes padecían con el hambre. La tierra ya no producía más con tanta abundancia y los animales cuando no nacían defectuosos, nacían enfermos. El pueblo, que antes se deleitaba con las abundantes cosechas, estaba ahora sobreviviendo apenas con migajas, de las plantaciones infructíferas. Los sacerdotes fueron, en parte responsables por la ruina de Israel, pues ellos dejaron al pueblo actuar libremente, sin advertirlo sobre los males que podrían sobrevenir por el desprecio e infidelidad a los mandamientos de Dios:
“Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es del Señor de los ejércitos.  Mas vosotros os habéis apartado del camino; habéis hecho tropezar a muchos en la ley; habéis corrompido el pacto de Leví, dice el Señor de los ejércitos. Por tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley hacéis acepción de personas.” Malaquías 2:7-9
Pero, los hijos de Israel tuvieron también parte de culpa en la infidelidad demostrada al Señor, porque la responsabilidad de cada uno para con Dios y para con Su ley debe ser la expresión de una fe pura y voluntaria, y nunca una imposición humana.

Preguntas más comunes sobre el diezmo

¿Cómo el empresario debe dar el diezmo?

El diezmo de los empresarios no es calculado como el de los funcionarios; es muy diferente y algunas consideraciones deben ser consideradas, a fin de evitar errores y, consecuentemente futuros problemas en la empresa de orden financiera.
Para llegar al valor correcto del diezmo del empresario es necesario hacer la siguiente ecuación: (E-G)x10%=diezmo. Siendo: E= Entradas (ventas o servicios) y G=gastos de la empresa (impuestos, arriendo, salarios, etc.) con esa pequeña formula matemática, cualquier empresario puede calcular el valor correcto del diezmo ser retirado. Para ilustrar mejor, esos cálculos deben ser seguidos los ejemplos de abajo:
Digamos que su empresa tuvo en el mes una facturación de $ 4.500.000.-; gastos con funcionarios, impuestos, agua, luz, teléfono, materia prima y arriendo con el valor de $ 3.840.000.- aplicando la ecuación, se tiene: $ 4.500.000. - $ 3.840.000. = $ 660.000 X 10% = $ 66.000. El valor del diezmo es de: $ 66.000.-
Esos cálculos se aplican apenas a pequeñas empresas, cuya facturación no sobrepase el límite para micro-empresas. En el caso de grandes empresas, el calculo base será siempre a través del balance contable, de donde se deducirá el valor del lucro o del trabajo del propietario.
Conclusión: El diezmo del empresario debe ser retirado de su trabajo o del lucro de la empresa y no de la facturación bruto mensual. Esta actitud puede provocar daños irreparables en la estructura de la empresa o de impedirla crecer. Vea el ejemplo abajo:
La empresa tuvo una facturación de: $ 4.500.000., y sus gastos fueron de 3.840.000. Según la ecuación mencionada: : $ 4.500.000. - $ 3.840.000. = $ 660.000 X 10% = $ 66.000. Pero, si el empresario diera el diezmo del valor bruto de facturación, es decir, $ 450.000.-, excederá en $ 384.000.- el valor correcto del diezmo correcto, invalidando totalmente su actividad, por no obtener renta para la manutención de su empresa y de su familia.
Si hay el caso de que el empresario quiera diezmas del lucro de su empresa, y no apenas de su lucro individual. En este caso deberá proceder de la misma manera para fines de cálculos, tomando en cuenta las peculiaridades contables.

¿Cómo debe ser el diezmo del independiente?

Independientes son todos aquellos que trabajan informalmente, es decir, sin documentación o vinculo con algún contrato con empresas. Normalmente hacen trabajos temporales tales como: venta de productos de belleza, electrónicos, importaciones, peluqueros, manicuristas, albañil, pintores, etc. La formula para calcular el diezmo es muy simple.
Tomaremos por base un albañil que fue contratado por $ 1.500.000 para hacer unos arreglos en una casa. En este caso, se multiplica el valor total por 10%. Veamos: $ 1.500.000 X 10%= $ 150.000., que es el diezmo correcto.
Si en el valor del arreglo de la casa, no fueran incluidos los materiales de construcción, entonces el albañil debe involucrarlos también, como los materiales costaron $ 675.000. Veamos: $ 1.500.000. - $ 675.000. = $ 825.000. X 10%. El diezmo debe ser de $ 82.500.
De un modo general, quien trabajo por cuenta propia debe siempre sacar de la facturación mensual o semanal los gastos como materias primas y productos adquiridos; solamente de lo que fuera considerado lucro debe sacar el diezmo. Esas deducciones son necesarias para que exista equilibrio en el trabajador.
Cuando se saca el diezmo del valor bruto ganado, se puede estar cometiendo el error de dar el diezmo de aquello que no es ganancia. Por ejemplo: Una costurera hizo un vestido por $ 75.000.; la tela costó $ 55.500. y los adornos $ 13.500.: $ 75.000. - $ 55.000. = $ 25.000. – $ 13.500. = $ 11.500. X 10% = $ 1150.
El diezmo correcto es $ 1150. Pero si la costurera diera el diezmo del valor bruto del vestido, $ 7500., habrá superado en $ 6350. El valor debido del diezmo. Por tanto, el diezmo debe ser siempre de la ganancia real obtenida y no del bruto.

¿Cómo debe ser el diezmo del asalariado?

Todos los funcionarios deben atender a los siguientes puntos: salario, beneficios y deducciones. El diezmo del salario del funcionario debe ser del valor bruto mensual y no del valor liquido, veamos por qué. Del salario del funcionario son descontados la salud y la AFP, INP y otros, que no son gastos, y sin, beneficios utilizados por el funcionario. A veces, ocurren descuentos para quien gana sobre un determinado valor, pero ese impuesto también es considerado un beneficio, pues generalmente es devuelve en una fecha determinada.

¿El funcionario tiene que sacar el diezmo cuando hace un anticipo?

Cuando se retira un anticipo en la mitad del mes, el diezmista tiene dos opciones: poder sacar el diezmo inmediatamente y descontarlo al final del mes o dejar para sacarlo todo de una sola vez cuando reciba el resto del salario. Cabe recalcar que, al pedir un anticipo, el salario a recibir es menor al final del mes. Para evitar el incumplimiento de la fidelidad con Dios, es aconsejable sacar el diezmo para no acumular.

¿Cuándo se pide un préstamo es necesario sacar el diezmo?

En los casos de préstamos no es necesario sacar el diezmo, pues el pago de las cuotas del financiamiento debe salir de una fuente de renta de la cual ya se ha sacado el diezmo.

¿Cómo se debe ser el diezmo de quien no trabaja?

Diezmo es siempre diez por ciento de las rentas salariales, de los lucros empresariales o también de trabajos temporales o de quien recibe mesadas. Mientras tanto, nunca se debe dar el diezmo de aquello que no pertenece al cristiano. Por ejemplo: la mujer recibe del marido el dinero para hacer las compras del mes, y de allí saca el diezmo en nombre del marido.
Podemos afirmar que esa actitud es errada. No se puede dar el diezmo por otro sin su debido consentimiento, aunque la persona sea el marido.
Si el marido diera a la mujer una cantidad para que ella haga uso como guste, allí sí, debe sacar el diezmo, mas del dinero de las comprar o cuentas, no se debe sacar.

¿Cómo debe ser el diezmo de bienes vendidos?

Normalmente, el cristiano, cuando compra bienes, muebles o inmuebles, ya compra con dinero diezmado. En este caso no es necesario dar el diezmo nuevamente, a no ser en los casos que exista ganancia, pero, cabe mencionar que el diezmo debe ser sacado del lucro y no del valor bruto de la venta. El diezmo del total de la venta de bienes debe ser retirado solamente si el propietario en la época de la compra, compró con dinero no diezmado, o recibió como herencia de alguien.

¿Cómo debe ser del diezmo de jubilados?

El pensionado recibe mensualmente un salario real, con descuentos provisionales, y debe sacar el diezmo del valor bruto recibido.

¿Cómo debe ser el diezmo del funcionario que recibe salario de comisiones?

De la misma forma que un funcionario asalariado, debe ser el procedimiento del comisionista, es decir, diezmar del salario bruto.

¿Cuándo le es regalada alguna cosa valiosa debe sacarse el diezmo?

Recibir algún bien de consumo, mueble o inmueble es un hecho corriente en los días actuales, pero debe ser analizado caso a caso cuidadosamente. Por ejemplo: alguien que no tiene ninguna renta o renta insuficiente, recibe como herencia una casa de $ 15.000
000.-; en este caso puede ir dando mensualmente el diezmo hasta completar el valor total o esperar la concretización de la venta para sacarlo.
En el caso de pequeños bienes o regalos, el cristino deber actuar según la conciencia. Aunque sea irrisorio el valor, lo importante para Dios es la fidelidad del hombre.

¿Cómo debe ser el diezmo de quien compra y vende bienes?

Quien trabaja con compra venta de bienes, debe sacar el diezmo de la ganancia que obtuviere con la venta y no del valor total de la venta. Por ejemplo: un comerciante de autos compró un vehiculo por $ 3.000.000. y lo vendió por $ 3.750.000. Con esa venta, obtuvo una ganancia de $ 750.000.
Utilizando la formula matemática ya mencionada, tenemos: $ 3.750.000 - $ 3.000.000 = $ 750.000. X 10% = $ 75.000. El diezmo a sacar debe ser de $ 75.000.

Preguntas comunes sobre la utilización del diezmo

¿Puedo dejar de dar el diezmo un mes y darlo en el otro?

Existen muchas situaciones que puede llevar al cristiano a quedar en esa situación, pero, es importante recordar que la fidelidad a Dios debe estar sobre cualquier cosa o circunstancia. El diezme debe ser sacado de las primicias de todo lo que el cristiano recibe. Dejar de hacerlo es dar oportunidad al demonio devorador para actuar nuevamente. Muchos que sí hicieron pasaron por grandes dificultades y nunca más consiguieron acertar en sus vidas financieras. Lo correcto es servir a Dios en primer lugar, después los otros:

“Honra al Señor con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.” Proverbios 3:9-10

¿Puedo dar el diezmo por otra persona?

El diezmo como ya hablamos anteriormente, es un acto individual que expresa confianza en Dios. Por eso, no puede ser dado en nombre del marido, esposa, hijos o parientes si en consentimiento voluntario de ellos. Existen personas que actúan impensadamente y por eso causa confusiones y trastornos a sus familiares. Por ejemplo: la esposa cristiana que trabaja junto al marido incrédulo en un negocio de la familia, no debe jamás retirar el diezmo sin el consentimiento del marido, a no ser que el mismo retire o le de la libertad par hacerlo.

¿Puedo dar el diezmo en cualquier iglesia?

La finalidad del diezmo es la manutención de la Casa de Dios y en la Biblia no existe ninguna regla especial, a no ser entregarlo en la Casa de Dios. Pero, por una cuestión de conciencia, el cristiano debe dar el diezmo en la iglesia donde se congrega, donde participa de la Santa Cena y donde se alimenta de la Palabra de Dios.

¿Dónde debo llevar el diezmo?

El diezmo debe ser entregado en el altar de la iglesia, conforme dicen las Escrituras Sagradas, para proveer de las condiciones necesarias para la realización del culto a Dios. Con el diezmo, la iglesia puede mantener los proyectos de evangelización, pagar los gastos de agua, luz, teléfono, funcionarios y manutención de los pastores y abrir nuevos templos.

¿Puedo hacer donaciones a los pobres utilizando el diezmo?

El diezmo no puede ser utilizado aleatorio, aunque sea en beneficio de las personas carentes y necesitadas. La administración del diezmo cabe exclusivamente a la iglesia, y, los sacerdote responsables por ella es que deben definir donde y cuando utilizarlo.

Imagine se todos los cristianos utilizasen el diezmo para hacer donaciones o algo parecido, la iglesia no tendría condiciones de funcionar ni de anunciar la salvación. El cristiano sincero conoce la necesidad de su iglesia y por eso jamás ocuparía el diezmo de manera incorrecta, aunque eso tuviese apariencia de gesto piadoso.

 

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